¿Alguna vez has limpiado sin que sirviera de nada? La guía del pH para una limpieza adecuada

Actualizado
1 de septiembre de 2026

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Seguro que te suena: has frotado y frotado con jabón, pero las manchas siguen ahí. En esos casos, rara vez es cuestión de esfuerzo. Es cuestión de química. Todo lo que limpias se sitúa en algún punto de la escala de pH, y si utilizas un producto de limpieza en el extremo equivocado de la escala, simplemente estás trabajando en tu contra. Aquí te explicamos la escala de pH en un minuto, y el método que elimina tanto la grasa como la cal.

¿Por qué no funciona el jabón?

Porque la suciedad no es una sola cosa. La cal se disuelve ácido sustancias. La grasa se disuelve en alcalinos productos. Se sitúan en extremos opuestos de la escala de pH, y un solo producto no puede hacer ambas cosas. Un ejemplo clásico: un lavabo nuevo lleno de manchas de cal no se limpia por mucho que lo frotes con jabón normal. Rocía un producto ácido, espera medio minuto y sécalo. Desaparecen.

Cómo eliminar la grasa y la cal de la ducha

En la ducha suele hacer falta utilizar dos productos, ya que quedan dos tipos de suciedad. Los restos de jabón y la grasa de la piel tienden a acumularse en la parte inferior de las paredes y en las juntas de la esquina de la ducha. La cal se deposita con mayor frecuencia en el cristal, los azulejos y los grifos. Esto ocurre en el baño de casa, pero aún más en vestuarios, piscinas y gimnasios, donde muchas personas se duchan a diario.

  1. Empieza con un desengrasante alcalino donde se acumulan la grasa y los restos de jabón: en la parte inferior de las paredes y en las juntas del rincón de la ducha. Lava y aclara.
  2. Cambia a un producto ácido donde se acumula la cal: en el cristal, los azulejos y los grifos.
  3. Deja que el producto actúe durante un rato. Por lo general, basta con entre medio y un minuto. No hace falta frotar con fuerza.
  4. Enjuaga bien con agua. Este paso es importante, sobre todo en las juntas.

Por eso hay que enjuagar bien

  • Los productos químicos ácidos que quedan en las juntas pueden corroer el cemento. Con el tiempo, esto puede provocar que las juntas se desprendan.
  • Deja que el producto actúe durante un breve periodo de tiempo y, a continuación, acláralo completamente.

La escala de pH en un minuto

La escala va de 0 a 14, y 7 es el punto neutro. Todo lo que está por debajo es ácido, todo lo que está por encima es alcalino (básico). Conviene saber que la escala es logarítmica: un paso significa que es diez veces más fuerte. Por lo tanto, un producto con un pH de 2 es diez veces más ácido que uno con un pH de 3, y cien veces más ácido que uno con un pH de 4. Por eso, los pequeños números que aparecen en la etiqueta pueden suponer una diferencia mayor de lo que parece.

pHTipoSuele resolverEjemplo de la gama de productos
0–3Muy ácidoCal y manchas de cal, marcas de óxido en el inodoro y la porcelana, velos de hormigón y salpicaduras de cementoLimpiador sanitario con el sello Svanemerket (pH 1,5)
4–6Ligeramente ácidoLigeras incrustaciones de cal y limpieza diaria de los sanitarios
7NeutroLimpieza diaria de superficies delicadas, limpieza de ventanasAgua limpia o una gota de jabón con pH neutro
8–11Ligeramente alcalinoSuciedad habitual y limpieza diaria
12–14Fuertemente alcalinoGrasa y restos de jabón, hollín y suciedad, aceiteExtrarens, con el sello Svanemerket (pH 12,9)
Cuanto más nos acercamos a los extremos, más fuerte es la reacción química. Los extremos son corrosivos.

HMS: Respeta los bordes exteriores

  • En los extremos de la escala, la química es corrosivo. Los productos muy alcalinos descomponen la grasa, incluida la de la piel. Utiliza guantes y gafas de protección cuando trabajes con productos fuertes.
  • Nunca mezcles productos ácidos y alcalinos. Ten especial cuidado con los productos que contengan ácido o cloro.

Más ejemplos: ¿qué resuelve qué?

Una vez que hayas distinguido entre lo ácido y lo alcalino, muchos problemas cotidianos se resolverán por sí solos. Las manchas de óxido en el baño y los restos de hormigón tras una reforma son terreno ácido. La grasa en la cocina, el hollín y el aceite son terreno alcalino. Y para limpiar las ventanas no necesitas ni lo uno ni lo otro: agua limpia o una gota de jabón para ventanas con pH neutro y una buena escobilla te dejarán los cristales brillantes y sin rayas.

Un pH adecuado significa menos jabón, menos tiempo y menos frotado. Es una buena forma de ahorrar para quienes lavan en casa, y aún mejor para quienes se dedican a la lavandería de forma profesional.

🎧 ¿Quieres saber más? En el Proff Podden hablamos a fondo sobre el pH. Escúchalo «pH: la clave de la eficacia» (29 min).